sábado, 25 de octubre de 2008

NAVE ESPACIAL


Esta escultura se encuentra ubicada en Bogotá, en la Plazoleta del centro de convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada, en la calle 26 carrera 13 A. Esta obra es de carácter publico pese a su ubicación puesto que se encuentra en frente al centro de Comercio Internacional. Frente a las necesidades de una metrópolis de la realización de espacios culturales y de eventos se encuentra este monumento interrelacionándose con todas estas circunstancias.
Nave Espacial es una escultura de 25 toneladas construida en lamina de hierro policromado color rojo y naranja; tiene como medidas: 10 metros de largo, por 8 metros de alto; lo cual la convierte en una de estas obras monumentales que son difíciles de pasar desapercibidas.

Se a escogido esta obra por su carácter no figurativo que se emplaza en el arte contemporáneo; además su magistral tamaño y viveza de colorido la hacen llamativa a la vista tomando en cuenta que esta ubicada en medio de pálidas torres de color gris. Otro punto clave que se quiere resaltar con este trabajo es la resignificación del nombre de la escultura dado que Eduardo Ramírez Villamizar construyo esta escultura inspirado en la osamenta de un pájaro, dándole el nombre de “El Pájaro Antediluviano”; pero hoy se conoce con el nombre de Nave Espacial.



¿Quién es Eduardo Ramírez Villamizar?
Eduardo Ramírez Villamizar (Pamplona, Colombia 7 de agosto de 1923 - Bogotá, 24 de agosto de 2004) escultor y pintor norte santandereano Eduardo Ramírez Villamizar hizo algunos años de arquitectura en la Universidad Nacional de Bogotá, entre 1940 y 1943, aunque desde adolescente se inclinaba por las artes plásticas. A1 dejar la carrera de arquitectura, comenzó a pintar en términos expresionistas, un poco a la manera de Georges Rouault. El paso definitivo al arte abstracto lo dio en París, poco después de su llegada a esa ciudad en 1950.


Vinculado al arte geométrico, Ramírez no fue un epígono más, sino que realizó una obra personal, caracterizada por la relación estrecha de unas formas planas que, presididas por la línea recta o la línea curva, por diseño y color se imbrican o se engranan entre sí. A veces la composición está dominada por las curvas, otras veces sólo hay rectas, aunque en la mayoría de los casos aparecen unas y otras en los más diversos acoplamientos. El colorido es variado, pero hay un predominio del rojo, el azul, el verde, casi siempre puros, y de los neutros, el negro, el blanco y los grises. La pintura abstracta de Ramírez fue el preámbulo necesario de su obra de escultor. Es tal la unidad de toda su producción, que algunos cuadros anticipan claramente sus primeros relieves e, incluso, anuncian las formas y los espacios de sus esculturas libres. Entre 1959 y 1964, Ramírez Villamizar realizó numerosos relieves. Los primeros son blancos. Los planos superpuestos, de escaso espesor, prolongan tanto la morfología como las composiciones de las pinturas. Poco a poco los relieves se vuelven más complejos, los elementos se multiplican y sus relaciones se hacen más intrincadas. También aparece el color (el amarillo, el azul, el ocre), aunque el blanco sigue predominando. Los relieves de 1962 fueron dedicados por el artista a la orfebrería precolombina, y aunque estas obras no tienen nada que ver con aquellas piezas, es innegable que Ramírez Villamizar ya era un estudioso del Museo del Oro, en el que aprendió mucho del diseño, la organización de las superficies y los contrastes entre planos lisos y otros muy elaborados de los trabajos prehispánicos. Desde antes de sus primeros relieves, ya el artista había hecho incursiones en el campo de la escultura exenta. En 1963, en medio de su producción de relieves, Ramírez Villamizar trabajó la escultura libre Homenaje al poeta Jorge Gaitán Durán. Esta obra es un doble relieve, a manera de pared, de la que, a uno y otro lado, surgen elementos proyectados y, en especial, una serie de ondas localizada en el centro del rectángulo. Entre 1964 y 1966 Ramírez realizó otras esculturas exentas: Al poeta Eduardo Cote, Saludo al astronauta, Reliquia y otras.





Ramírez Villamizar frecuentó los Estados Unidos desde los primeros años cincuenta. Vivió en Nueva York de 1967 a 1974. Allí comenzó a trabajar láminas de plástico, inclinó los planos que siempre se habían mantenido como paredes, y estableció el espacio dentro de la escultura. De 1967 a 1968 son las Construcciones emergiendo, los Círculos intersectados, las Construcciones suspendidas, las Cámaras en progresión, las Construcciones topológicas y otras. Pese a sus diversas morfologías, todas estas series están íntimamente relacionadas. Todas las formas, las opacas y las vacías, se generan entre sí y cada serie hace germinar la siguiente. En 1971 Ramírez Villamizar realizó cuatro torres en concreto en una autopista de Vermont. A partir de esta obra trabajó Columnata, en Fort Tryon Park de Nueva York, y las 16 torres en los cerros orientales de Bogotá, a la altura del Parque Nacional. Con base en el módulo ortogonal de estas esculturas, Ramírez realizó un múltiple de madera, varios relieves y algunas construcciones. En 1973 hizo otras esculturas públicas en Estados Unidos: Hexágono, en Nueva York, y De Colombia a John Kennedy, en Washington. Esta última obra, inspirada en la espiral del caracol, anticipa sus construcciones de 1975 y 1976. La mayoría de estas esculturas tienen grandes dimensiones y se caracterizan por su disposición horizontal. Construidas en hierro y pintadas de rojo, negro o blanco, constituyen un rico engranaje de segmentos muy inclinados, que decrecen de tamaño hacia el centro de la composición. Cuando el artista regresó al país, en 1974, se instaló en Suba, en una casa con amplio jardín. Allí colecciona, junto a algunas obras precolombinas y modernas, cientos de caracoles. Ese contacto tan cercano con la naturaleza se manifestó de muchas maneras en sus trabajos de fines de los setenta. Por esos años hizo Peines del viento, Insectos policromados camuflándose, Caracol-pájaro, Flor-pájaro-caracol y otros. En estas obras, el artista no confunde su claro sentido de forma y estructura con la "imagen" que representan. A esos años corresponde, también, la enorme escultura pública de Bogotá, Nave espacial, inspirada en la osamenta de un pájaro. A comienzos de los ochenta Ramírez volvió a trabajar esculturas de líneas rectas y realizó algunas piezas de escasa altura, prácticamente extendidas por el piso. Si la naturaleza permeó su obra inmediatamente anterior, la arquitectura volvió a presidir muchos de los trabajos de los ochenta; aunque, algunas veces, se ve una síntesis afortunada de las dos fuentes de inspiración: Insecto-nave espacial, Columna-flor, Arquitectura-insecto.

Desde una pintura como El dorado, de 1957, hasta numerosas construcciones de los ochenta, la obra de Ramírez Villamizar recuerda el arte precolombino. Si después del óleo mencionado, el escultor realizó especialmente relieves con referencias prehispánicas; en los ochenta han sido constantes las construcciones en hierro oxidado relacionadas con el arte precolombino. Una relación que nunca ha sido meramente nominal, pero que tampoco ha sido de transcripciones directas. En los últimos años, el escultor (sobre todo), ha conocido los principales lugares arqueológicos de América Latina y estas vivencias le han ayudado a fortalecer su concepción de las formas y lo han estimulado a desarrollar las más variadas recreaciones de lo precolombino. El viaje a Machu Picchu, a fines de 1983, fue definitivo para la producción iniciada a comienzos del año siguiente, de grandes construcciones plenas de sobriedad y poderío. A la serie Recuerdos de Machu Picchu, que alude a los muros, terrazas, caminos, canales de irrigación de la arquitectura incaica, Ramírez Villamizar ha agregado trabajos como las Piedras cansadas, los Trajes ceremoniales, los Mantos emplumados, las Máscaras rituales, las Deidades agustinianas, los Templos y otros. Desde fines de los setenta, el escultor ha realizado esculturas de hierro oxidado. AI principio las alternó con obras pintadas (Flores para Feliza, Río en la selva), pero después de 1984 sólo ha trabajado el hierro sin pintar, salvo algunas construcciones en madera. Ramírez Villamizar ha dicho que estos trabajos pertenecen a su "fase romántica"; un calificativo que sólo tiene que ver con el acabado diferente al impecable colorido de su producción anterior, porque de resto, las esculturas siguen siendo estrictamente racionalistas. Las construcciones de Ramírez Villamizar están vinculadas a las esculturas de componentes bidimensionales que se han llevado a cabo desde comienzos de siglo. La serie Recuerdos de Machu Picchu se caracteriza por la presencia de grandes planos articulados, que recuerdan los sillares poligonales de la arquitectura incaica. Es, además, una serie de construcciones de disposición frontal que encaran al espectador y que sólo tienen un aspecto anterior y otro posterior. Sin embargo, el artista no ha dejado de trabajar volúmenes (hechos de planos) y espacios intercalados entre aquéllos. Recientemente y al lado de sus "precolombinos", Ramírez Villamizar ha hecho trabajos como Homenaje al cubismo y otros de su vertiente "naturalista". Además de algunos Caracoles, hay que destacar el Espejo de la luna, construcción pública instalada a mediados de 1990 en la calle 100 de Bogotá. De 1991 y 1992 son los Aerolitos (volúmenes romboides que sólo se sostienen enterrados en el piso 0 sostenidos por cables) y los Acoplamientos (construcciones complejas con varios elementos llenos y vacíos). Finalmente, entre 1989 y 1990 el artista adelantó también algunas construcciones en madera, entre las que se destaca la maqueta de El templo de las leyes, un homenaje al general Francisco de Paula Santander [Ver tomo 6, Arte, p. 127].
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.

¿Qué piensa la gente de la obra Nave espacial?
Me parece que es una obra que guarda equilibrio entre si, todo esta ubicado en su lugar, parece una nave aterrizando o a punto de salir; pero también parece un tanque, un arma o misiles. Me gusta el color naranja, aunque la mugre la hace ver como en sepias. El artista que hizo esta obra la creo de manera perfecta, dado que todas sus partes aluden a un conjunto geométrico muy eficaz, pues de otro manera se vería como defectuosa.
Entrevista en el lugar a la señora Sonia María Vargas.
Para ser la osamenta de ave.
Falta tener espíritu de hierro, ser un poco frívolo al andar,
Ser enorme… sin embargo imperceptible,
Falta tener el color sanguinolento,
Que escurra por lo que alguna vez fueron tus alas
Dejar que sólo la sombra de una tierra descarnada
Sea capaz de confundir,
El ave que yace muerta y destrozada,
Con gélida materia ficcionaria.



Fotos y trabajo: John Fredy Rocha

miércoles, 22 de octubre de 2008

MONUMENTO A LOS CAIDOS EN ACCIÓN

por: Ana María Parra


Este monumento es un homenaje a las personas caídas en combate, donde se exalta la purificación del alma, en la transición de la muerte.
















Está ubicado en la avenida el dorado detrás del ministerio de defensa, se considera que está en un espacio público y actúa como escultura, puesto que es un objeto tridimensional abstracto y artístico.



Dicho elemento no es propiamente una estatua o el busto de alguien, es una escultura que alude a cientos de personas que han muerto en las labores de defensa del país.


Fue diseñado por el arquitecto LORENZO JARAMILLO (del cual no se consiguió información alguna de su obra) dicho arquitecto recrea y reconstruye un espacio dado para el antiguo parqueadero de obras y transporte













En esta estructura se realiza un desnivel del piso permitiendo así, ver la estructura tanto por encima como a nivel.



Se emplearon lozas de pizarra en granito negro permitiendo dar la apariencia de grandes rocas precolombinas














las imágenes grabadas en estas piezas están ubicadas haciendo un entretejido de imágenes, unas están a ras del suelo y otras están en sentido contrario ubicando de base el cielo, dándole una importancia simbólica, a dichas personas que murieron.

Se genera una interacción con el público o los peatones que pasan por allí ya que el paso de estos da un reflejo en el monumento convirtiéndose así en una parte de este.


Se emplea la técnica del SAND BLASTING el cual es un proceso ejecutado por una maquina, donde la imagen se logra grabar con arena a presión, aplicándole después una resina protectora para darle brillo y resguardarla de los cambios climáticos.











Cabe reseñar que por su ubicación (estamentos de defensa del país) se nos prohibió seguir tomando fotos en dicho espacio, por asunto de seguridad nacional con lo que cabe preguntar:

Si este monumento está ubicado en un espacio público.

¿POR QUÉ SE LE RESTRINGE?


martes, 21 de octubre de 2008

Mujer con Ruedas y Alas N°1, N°2 y N°3





Esta obra fue instalada como ornato de la plazoleta de entrada a los edificios de Bancafé y Corfivalle (Cr. 7 Cll. 71 y 72) en 1996 en la localidad de Chapinero.
Esta conformada por un conjunto de tres esculturas de mujeres aladas hechas en bronce.
Entre los elementos iconográficos que muestran estas figuras se encuentran las mascaras geométricas que cubren los rostros y las alas, modo particular de representar el mito de Ïcaro.
Esta escultura se encuentra en la segunda categoría:
ESCULTURA RESPETADA
La ubicación de la obra en un espacio del sector privado, y en este caso exactamente, una entidad bancaria, hace que su acercamiento con el público sea reservado, genera cierto distanciamiento con el público, además por su propia composición, ya que esta ubicada en un espacio que contiene agua.

También el hacho de pertenecer a esta entidad bancaria limita desde ciertos parámetros, ya que si queremos registrar alguna imagen de la obra se debe contar con un permiso, y este tiene ciertas restricciones, una de ellas es que no aparezca involucrada la imagen de la fachada o la entidad.

La escogencia de esta obra nace de un gusto particular.
En la mayoria de mis trabajos ha estado involucrada la figura femenina, los ángeles y las figuras humanas sin rostro. De hecho admiro esta figura a diario; ya que la ruta del bus es por este sitio.

Esta imagen contiene elementos de belleza como la figura femenina, en las alas se refleja el deseo de libertad.
Aunque no tienen rostro y son figuras antropomorfas y tanto humanismo y fragilidad… estas ruedas parecieran ser un mecanismo para poder caminar sobre el agua, el complemento final que armonisa esta obra.


JIM AMARAL

El artista John James Amaral nació el 3 de marzo de 1933 en Pleasanton, un pueblo aledaño a la bahía de San francisco, en California, Estados Unidos. Estudió en la universidad de Stanford, en Cranbrook Academy of Arts y en Michigan.

Desde 1957, el artista se radicó en Colombia después de conocer a su esposa Olga de Amaral, quien igualmente se dedica al arte. Jim Amaral asegura que, haber salido de su país le permitió desarrollar su propia estética al encontrar una vasta fuente de inspiración en Colombia. Después de 47 años de vivir en Colombia, a Amaral le fue concedida la ciudadanía de este país.
Jim Amaral, vive para la creación; alejado de la vida social, pasa horas encerrado en su estudio en Bogotá, explorando las posibilidades que distintos materiales ofrecen a su proceso creativo.
Durante más de 40 años de carrera artística, Amaral ha explorado los campos del dibujo, la pintura y la escultura. Decidió incursionar en el dibujo, técnica que le permitió desarrollar con libertad el concepto de lo erótico, lo masculino y lo femenino. El artista escandalizó con su obra, dado que contenía figuras fálicas y alusiones eróticas. No obstante, Amaral sostiene que al contrario de escandalizar, lo que pretende es desmitificar la figura humana, y espera que las personas puedan verse a si mismas como realmente son.

A lo largo de su carrera, Amaral ha explorado diversos caminos y ténicas en el desarrollo de su proceso creativo. Como escultor, presenta cuerpos desproporcionados que a la vez reflejan belleza y una sorprendente sensibilidad estética. Sus piezas expresan una inquietud por develar el misterio del ser humano: una mezcla entre lo terrenal y lo divino, una necesidad de protección y defensa, una busqueda de identidad que linda entre lo masculino y lo femenino.
Su carácter perfeccionista se refleja en su trabajo como orfebre. Amaral construye pequeñas piezas en bronce –mesas, sillas y cajas- en las que mezcla objetos antiguos con elementos modernos que él mismo incorpora. Estos trabajos revelan su impresionante creatividad e imaginación.
Después de más de 300 obras y varias décadas de dedicarse al arte, Jim Amaral considera que su trabajo ha valido la pena. Aunque reconoce que no ha sido fácil plantear temas controvertidos como el erotismo, se siente satisfecho cuando contempla su obra en retrospectiva.

Esta obra esta conformada por un conjunto de tres esculturas.
Estas figuras no tiene rostro, pero la posición de la cabeza me hace pensar que desean desprenderse del suelo, agitar sus alas y volar.

Estas figuras antropomorfas, haciendo referencia a lo divino, en este caso los ángeles; el hecho de tener alas y no precisar a simple vista su género representan esta condición, pues a simple vista no revelan esas características femeninas de no ser por su parte inferior, también el hecho de no tener rostro, “esos seres que podemos ver, sin ser vistos”


De cierta manera pienso que es una obra incomprendida, pues parece que muchas personas piensan que esta escultura es “horrible”, “¿Qué sentido puede tener el poner un bicho sin brazos ni cara?”, “¿Alguien le ha dicho que esos monstruos son bonitos?”. Afortunadamente no todos opinan igual, con esto no quiero herir susceptibilidades al decir que los jóvenes somos más abiertos a este lenguaje abstracto; “esos ángeles reflejan su belleza interior en su exterior”. Son formas de ver el mundo, y creo que no me equivoco al pensar que también hay gente que como yo a llegado a conmoverse y sentirse identificado con la obra.


Estas mujeres parecen seres tan reflexivos… al ver que contemplan el cielo con su “mirada” y contemplan sus almas en el reflejo del agua.

Esta obra también refleja esa imagen erótica impuesta por el autor, pero creo que es determinado de una manera diferente. Es una sensualidad que trabaja escondida que pareciera no querer ser encontrada.

También encuentro un reflejo de inocencia en sus “rostros” y sus alas reflejan la proximidad de vuelo, pero la base las encadena al suelo, sus piernas largas las distancia del encadenamiento.
Su proximidad con el agua, que aunque no las toca, pareciera humedecer sus piernas apaciguando sus ataduras.

Esta obra refleja una imagen de anhelos de libertad, de belleza en la sencillez de sus elementos.
Me transmite ternura y de cierta manera compasión por lo descrito ya antes.

También me siento identificada de alguna manera con la obra, pues algunos de los elementos y todos en armonía me transmiten una sensación muy particular o es tal ves lo que veo reflejado de mi en ella; esa contemplación y ese deseo de libertad.

lunes, 9 de junio de 2008

La constancia


Esta obra titulada “la constancia” o mejor conocida entre los ganaderos como el “nuche” fue elaborada en el año 1974 por el artista Edgar Negret, se encuentra ubicada en la calle 15 con carrera 4 frente el edificio de la Procuraduría y del Banco Ganadero.

Elegí esta escultura por el color y la vitalidad que genera en el espacio donde se encuentra, pues se halla rodeada de edificios en los cuales sobresale el gris que contrasta con el rojo de la escultura y la hace muy atractiva, el movimiento que genera con sus formas circulares da la sensación de avance y de alguna manera se encuentra con la idea de dinamismo dentro de las artes plásticas donde la idea de progreso y avance tecnológico esta presente. En este trabajo en particular esta idea se manifiesta en el material metálico usado para la construcción de la escultura en contraposición de las formas onduladas y el color que siguen siendo muy naturales.

domingo, 8 de junio de 2008

Este trabajo se subió fuera de tiempo, porque el análisis de esculturas era sólo hasta el Jueves 5. Es decir no tiene calificaón del 70%. Gary

¡AL ALMIRANTE JOSE PRUDENCIO PADILLA!



En el barrio la soledad, mas exactamente en el parkway (Cra 22 entre calles 37 y 45), se encuentra el monumento, La Armada De La República De Colombia Al Almirante José Prudencio Padilla.
Desde hace mucho tiempo, tenia curiosidad por saber quien fue él tal almirante Padilla, al cual hace reconocimiento la armada de Colombia. Este personaje dejo un legado muy alto para todos los Marinos de Colombia, por ello es conocido como el máximo héroe Naval del país en todos los tiempos.



El Almirante Padilla, nació el 19 de marzo de 1778 en Riohacha (Guajira), llevó una vida de Marino librando muchas batallas en defensa del pueblo colombiano, lucho al lado de Bolívar en la expedición libertadora y defendió a Colombia de las represarías de España luego de la independencia. Un gran héroe de guerra, que al calor de luchas de libertad se formó, hasta llegar a ser conocido en nuestra historia con el titulo de “almirante”.


Este monumento tiene en su base en la parte frontal el titulo La Armada De La República De Colombia Al Almirante José Prudencio Padilla, al costado izquierdo un escrito acerca de las batallas heroicas de nuestro almirante, y al costado derecho un escrito donde se encuentran los nombres de otros personajes que triunfaron con él en la batalla Naval de Maracaibo, los cuales son héroes de guerra y la armada les hace un homenaje. Rodeando este monumento se encuentran cuatro astas sin banderas, todo esto se encuentra sobre dos plataformas y frente a estas dos plataformas hay un gran espacio donde se realizaban ceremonias militares.



De este monumento me fue imposible encontrar datos de su creador, lo cierto es que este monumento en la actualidad es utilizado como punto de encuentro, muchos grupos teatrales del sector concurren este sitio para realizar ensayos escénicos, ya que el sitio cuenta con una plataforma que hace las veces de tarima, otras personas vienen allí a sentarse descansar un poco y leer un libro.

JAIRO ESTIBEL FONSECA

martes, 3 de junio de 2008

metalicos?




La primera escultura que escogí: esta ubicada en la Kr 7 con calle 32 a un costado del edificio del banco colmena y el Nuevo edificio de colmena y bancolombia. La escogí por que me remite a las esculturas ubicadas en las clínicas de colsubsidio, por la forma de los cuerpos, el color y el material.

Luego decidí tomar las otras esculturas de colsubsidio la de la calle 67 y la de la 26 pero me encontré con la sorpresa que esta ultima no era igual a las otras dos esto en cuanto a tratamiento y material lo que si averigüe es que las esculturas que escogí hacen parte de la colección del Museo de Museos de colsubsido.

La verdad no me fue posible conseguir datos sobre los autores pues del colsubsidio de la calle 67 me enviaron a la calle 26 por que allí me podrían dar información. Allí me dijeron que las esculturas pertenecían al museo la de la calle 26, la calle 63 y la ubicada en la Kr 7 con calle32. pero que la información de autores y demás me la brindaban en el museo de museos y al llegar hay la persona que me atendió no me pudo dar la información que necesitaba por que la persona que tenia ese dato estaba organizando unas cosas de una exposición pero me dijeron que dejará mis datos y que a vuelta de correo me enviaban la información. Aun que este es el momento que no he recibido nada.



La escultura en la entrada del Colsubsidio de la calle 26 es un espectador silencioso de la actividad del almacén, el teatro y el centro medico y por lo que pude observar no es un punto muy tenido en cuenta por los transeúntes.


La escultura esta ubicada en un en la esquina de la calle 67, los transeúntes la observan como si nada, los niños utilizan la fuente de agua sobre la que esta puesta como espacio de juegos y algunas personas se sientan a si lado para esperar

Esta fue la primera escultura que escogí, ubicada en la Kr 7 con calle 32 por que además de ser un elemento Artístico funciona como un expendio de comida y de venta de minutos a celular de hecho muchos de los que pasan por hay ni se percatan de la forma de la escultura